El Camino del
Sable
Por Jorge Guzman
De acuerdo con la historia de Corea, alrededor del año 50 A. C. El país estaba dividido por tres dinastías; Koguryu en el norte de la península coreana, Baekche, el reino más pequeño, al sur y Silla en la planicie de Kyongyu, cada una de las cuales había desarrollado su propio sistema para cultivar a los hombres de talento, en particular a los guerreros que más tarde se habrían de convertir en los nuevos lideres del reino. De entre las tres, la dinastía más poderosa llegó a ser la de Koguryu, gracias a la disciplina y capacidad de sus Samurangs, en comparación con los Moosado de Baekche y los Hwarangdo de Silla.
Aunque el Haedong Kumdo tiene sus raíces en el periodo de los tres reinos, el sistema que conocemos en la actualidad fue rescatado hasta el año de 1896, durante la era considerada de la modernización de Corea, debido a que el arte del sable fue escogido como parte del entrenamiento obligatorio de las recién establecidas academias de policía de la época.
Su desarrollo actual tiene sus raíces en el libro del siglo XV llamado Mooyedobotengji, que se escribió durante la dinastía Cho Sun. Fue también en aquella época que el arte marcial del sable alcanzó su mayor esplendor y su eventual declinación debido a importantes cambios ideológicos y políticos que modificaron dramáticamente la situación de Corea. Dichos cambios propiciaron la eliminación de la clase guerrera y de sus bases de poder; los guerreros privados. Dando paso a que gradualmente, el arte del sable se limitara de manera exclusiva a los militares del estado, quienes eran considerados como inferiores por los intelectuales.
El Haedong Kumdo, esta basado en el sistema desarrollado por los antiguos Samurangs, quienes a través de su dominio del sable, lograron consolidar en su época la dinastía más poderosa de los tres reinos de la antigua Corea. Sobre estas bases a lo largo de los años, el Haedong Kumdo se ha fortalecido, desarrollando un programa de entrenamiento que incluye el manejo diestro del sable, golpes precisos, cortes exactos, la competencia constante, la respiración abdominal y la meditación, todo dentro de un programa que tiene como única finalidad el desarrollo de un ser humano integral, capaz de vencer sus temores, al enfrentar cada día sus debilidades y desarrollar sus fortalezas. Es un sistema moderno basado en la experiencia milenaria de un pueblo guerrero que se vio obligado a través de su historia a defenderse permanentemente de los continuos ataques de sus vecinos del norte; China y los del sur; Japón, quienes en diferentes ocasiones invadieron y conquistaron su territorio, pero jamás su espíritu que se vio fortalecido al tener que enfrentar con orgullo y reciedumbre su compleja situación geográfica y las ambiciones imperialistas de sus vecinos. En este sentido el Haedong Kumdo es fiel reflejo del temperamento y carácter decidido del pueblo coreano.
El Haedong Kumdo es un sistema moderno basado en las técnicas milenarias del uso del sable en Corea, los movimientos son principalmente circulares y su poder se deriva del optimo aprovechamiento de la fuerza centrifuga del cuerpo. Al entrenar Haedong Kumdo se adquiere fortaleza, coordinación, equilibrio, resistencia, concentración, flexibilidad y velocidad. Nos ofrece la oportunidad de conocernos mejor y superarnos constantemente, ya que su entrenamiento es físicamente muy demandante y hace necesario el pensamiento táctico, al tiempo que nos crea una mayor conciencia de nuestra fragilidad y relación con el universo. El sable es la metáfora perfecta del espíritu de la humanidad ya que tanto puede llegar a convertirse en nuestro mejor aliado, como puede llegar a ser nuestro peor enemigo, capaz de protegernos, pero también de destruirnos. Bajo control, una maravilla de valor y fortaleza, fuera de control, salvaje; un terror letal.
El arte marcial del sable se ha desarrollado a lo largo de 5000 años de historia de la raza coreana y el uso del sable (Kumsul o Kumbup), ha sido diseñada y su uso comenzó a ser reconocido y convertido en un arte marcial multifuncional, como defensa, sobrevivencia y auto entrenamiento.
El Haedong Kumdo es el arte marcial tradicional que ha venido pasando desde la forma antigua de arte marcial hasta el punto de vista moderno, también regresando y reviviendo el Kumbup introducido con el Mooyedobotongji, que es el mejor libro marcial conocido.
El Haedong Kumdo es una manera para descubrir al ser humano real por medio del auto descubrimiento en el entrenamiento a través de la comunicación entre el cuerpo y el alma por medio del arte del sable.
El sistema de formas de Haedong Kumdo denominadas Kumbup (Sangso, Shimsang, Yedo, Bongguk, Wesso, Sangkum, Chamsun), comprende, las defensas, los cortes, los golpes y las estocadas, que tienen su base en las diferentes formas Kumbup, introducidas en el Mooyedobotonyi, lo que significa que el sistema Kumbup esta diseñado para que sea benéfico en el entrenamiento de mente, cuerpo y espíritu.
Los pasos de combate llamados Kiokgums (Sangso, Weso, Sanggum), permiten el uso del sable de bambú, como el paso de transición para llegar al uso del sable real, que solo puede llegar a usarse después de una ardua preparación y entrenamiento que gradualmente prepare al alumno acerca del riesgo y respeto que el uso del sable real (chinkum) implica. El sable, de apenas 1200 gramos de peso, llega a ser parte del cuerpo y un instrumento letal, pero instrumento al fin, con todo el peso, valor, protocolo y ritual de más de 2000 años. Y es precisamente la practica de los cortes con el sable real lo que le da el sentimiento de pureza y reencuentro con el guerrero que todos llevamos dentro.
La esencia misma del Haedong Kumdo tiene que ver con la necesidad del hombre por defenderse y proteger a su familia y sociedad de las agresiones de otros. En la antigua Corea el manejo del sable llego a ser el verdadero arte de los guerreros, que fue llevado hasta su última expresión y tratado con total respeto por aquellos guerreros conocidos como Samurangs. En este sentido la última expresión del arte del sable tiene que ver con el matar o morir, de ahí la importancia que tiene la seriedad del entrenamiento en este arte marcial Coreano originado hace ya cuando menos 2 milenios.
La sensación de cortar un bambú, casi sin esfuerzo, al realizar una técnica correcta es inolvidable. Escuchar el zumbido del sable al realizar el movimiento correcto y mantener el sable en la posición y ángulo adecuados requiere de mucho entrenamiento.
Sin temor a equivocarse se puede afirmar que los cortes en el Haedong Kumdo, son la expresión última de una técnica depurada, de la unión de la mente con el cuerpo, regidos por el espíritu de humildad y justicia que se alcanzan al integrar el Um y el Yang en uno solo, en armonía y en paz con uno mismo y el universo que nos rodea.
A pasos cada vez más rápidos estamos de manera inevitable entrando a un mundo globalizado con cada vez menos fronteras, cuando menos en lo que al manejo de la información se refiere y el constante desarrollo y mejoramiento de la tecnología permite el intercambio masivo de información entre los que destaca el uso cada vez más extendido del Internet. Sin embargo, estos rápidos cambios están teniendo un impacto que hasta el momento no puede ser totalmente cuantificado en la salud del ser humano; lo que sí se ha confirmado, a partir de los cambios tecnológicos y el mundo actual tan contaminado y estresante en que vivimos, es el incremento de muchos padecimientos del ser humano que con anterioridad no eran considerados graves, tales como presión arterial alta, diabetes, estrés, obesidad, etc. Aunque en este momento, aún no se tienen soluciones definitivas a estos problemas, sí ha sido demostrado que alimentarse con una dieta sana y adecuada, realizar ejercicio de manera regular, o practicar algún deporte de manera activa, puede llegar a tener un gran impacto en la calidad de vida de la persona y su salud.
La práctica constante del Haedong Kumdo incrementa nuestra resistencia. A través del entrenamiento de posiciones y cambios pequeños, se refina la técnica y se cultiva la mente hasta alcanzar el equilibrio físico y espiritual que nos lleva a un estado de armonía y general bienestar. Aunque relativamente nuevo en México (el Haedong Kumdo fue traído a nuestro país por el Prof. Daiwon Moon en el año 2000) tiene ya muchos adeptos, quienes están encontrado en su practica el espíritu marcial y los valores que ofrecen la oportunidad de experimentar por medio del dominio del sable el auto conocimiento y descubrimiento de sensaciones del guerrero samurang, que aún hoy siguen teniendo total vigencia.